PMFC: los factores clave de la innovación

Las empresas que se encuentran en mercados competitivos saben que conforme aumenta la competencia, crece la necesidad hacer algo distinto para alcanzar mejores resultados, mejorar su imagen, hacerse un hueco en el mercado o incluso sobrevivir. Innovar es cambiar las cosas haciendo algo nuevo y por ello, la dificultad de la innovación está, no tanto en introducir novedades, sino más bien en marcar un antes y un después en lo que hacemos.

Bombillas rojas


Derechos de la foto: Ignas Kukenys

Por ello, los factores cruciales de la innovación son aquellos que son clave en la gestión del cambio en cualquier entorno: personas, motivación, futuro y constancia (PMFC).

Innovar es como soñar, y lo que necesitas para conseguir tu sueño es un gran equipo, motivación, esfuerzo y visión de futuro.

 

Personas


Las personas que trabajan en una empresa son su alma, y por lo tanto son lo más importante que tiene. Esfuérzate por tener un equipo diverso, rico en capacidades, con gran potencial y dispuesto a dar su mejor esfuerzo en el trabajo. Es vital que las personas de la empresa se sientan valoradas, reconocidas y apreciadas por su trabajo. Recuerda: es más importante el engagement que tienes con tus empleados que el que miles de empresas persiguen locamente en las redes sociales.

 

Motivación


Ilusión, unión, creatividad, ganas de darlo todo. ¿A que suena precioso? Pues así debería sonar todos los días tu empresa. Para que cualquier cambio y/o innovación sea bien acogido en una organización es necesario que esté bien visto por las personas de la empresa. ¿Cómo motivar? No existe una única norma, hay cientos de formas de motivar a los trabajadores, dependerá de las necesidades específicas de cada uno. Una buena forma de hacerlo es mediante la gamificación, ya que se consiguen resultados rápidos y mayor implicación del personal en su trabajo.

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Derechos de la foto:  tableatny

 

Futuro


Siempre hay que tener claro 3 cosas: quiénes somos, qué hacemos y dónde queremos estar. Sin perspectivas de futuro, un proyecto no tiene sentido, y mucho menos realizar ninguna innovación. Las innovaciones que realice la empresa han de servir para alcanzar la consecución de un objetivo estratégico que mejore la posición futura de la empresa en el mercado, o al menos, para sentar las bases para futuras estrategias de, por ejemplo, diferenciación o crecimiento.

 

Constancia


Desde que decidimos poner en marcha un proceso innovador hasta que se termina de implantar, transcurre un periodo más o menos largo dependiendo del tipo de innovación del que se trate. Por ello, la constancia es esencial para tener éxito. El crear algo nuevo es difícil y el darlo a conocer, más todavía. De este modo, todas las actividades de la empresa y sobre todo, la política de comunicación (tanto interna como externa) han de ir en consonancia con lo que hacemos y ser constantes en el tiempo.

En resumen, lo mínimo que necesita una innovación para tener éxito es un equipo de personas altamente motivadas que tienen claro dónde quieren estar en el futuro, y que además sean constantes en el desempeño de sus funciones.

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